En vista de que los Taxis son pequeños y no caben las maletas hemos contratado un Transfer a la estación por 40$. Salimos de Bujará en el tren Nocturno hacia Jivá (Salida 7:12 - Llegada 12:47). Este tren a diferencia de los anteriores es malísimo y aparte hace muchísimo frio. Para llegar al hotel tomamos varios taxis por Yandex Go y tenemos los mismos problemas que en Bujará. El hotel es muy básico pero esta bastante nuevo en la zona de las habitaciones.
Como ya es la hora de comer, salimos a buscar un sitio y después ya empezamos el paseo. Al igual que en Bujará hace muchísimo calor. Como nuestro hotel está dentro de la muralla (Itchan-Kala) podemos pasar y pasear sin problemas, pero para visitar los monumentos se necesita una entrada general en la Puerta Oeste, que cuesta 250.000 USZ (aparte hay un suplementos para visitar tres de los edificios, 100.000 UZS - Minarete Islam Khodja, 40.000 UZS - Torre Guardia Muralla y 30.000 UZS - Mausoleo Pahlavan Mahmud).
Itchan-Kala - En la actualidad se trata de un museo al aire libre. Localizado en el Casco Antiguo de la ciudad, está rodeado de murallas defensivas y se convirtió en el Museo Arqueológico Histórico del Estado. Aquí, en el vasto territorio de 26 hectáreas, se ha conservado la imagen exótica de la ciudad oriental. Sin embargo, lo más sorprendente es que Itchan-Kala no es una ciudad museo congelada, sino el hogar de 300 familias, en su mayoría dedicadas a la artesanía.
Su decoración única despierta la imaginación: el minarete está completamente cubierto con tejas esmaltadas y mayólica, las cuales siguen brillantes y vívidas tal como en 1855.
Madrasa Mohamed Amin Kan - Es uno de los principales sitios de interés de Jivá. Es la Madrasa más grande, no solo de Jivá, sino de toda Asia Central. El edificio de dos pisos ocupa un área de 72 a 60 metros y tiene 125 khudjras (celdas), destinadas a 260 estudiantes. La singularidad de esta institución educativa era que cada khujra constaba de dos habitaciones, y las khujras ubicadas en el segundo piso tenían una habitación y una logia con vistas a la fachada del edificio.
La Madrasa fue construida en 1851-1854 por orden del gobernante de Jivá en ese momento, Mohamed Amin Kan y fue nombrada en su honor. El edificio tiene cinco cúpulas y torres de flanco. La fachada está decorada con adornos de ladrillo vidriado, las puertas de madera abundan en tallas ornamentales y la cara de mayólica impresiona con sus patrones herbales. Sobre la entrada hay una inscripción en árabe: "Este maravilloso edificio permanecerá aquí para alegría de los descendientes".
Anteriormente, la Madrasa era una de las instituciones educativas más prestigiosas y poseía numerosas tierras wakf. Además, el edificio albergaba la Cancillería del Tribunal Supremo Musulmán. Hoy en día, el edificio de la Madrasa incluye una agencia de viajes, un hotel, una oficina de cambio y una cafetería.
El edificio se encuentra cercado con paredes de ladrillos. El espacio interior cuenta con una entrada simple, con un techo chato soportado por 213 pilares de madera. Pequeñas aperturas fueron realizadas en su techo para que penetre la luz y se ventile la sala.
Para finalizar la fachada se utilizaron ladrillos. El interior está simplemente enyesado. Los profundos y elevados tallados con inscripciones Kufi decoran los pilares de los siglos X-XI. Ornamentos más planos y pequeñas pinturas con floreciente Kufi son vistas en los pilares de los siglos XI-XII. Su texto recuerda a los adoradores que “estas posesiones le pertenecen a Allah”. El bosque de pilares erigidos en la parte semi oscura del salón, adornado con los mejores patrones de los tallados Khorezm, expresan el inimitable arte de los maestros locales.
El edificio consta de una sala abovedada a la que se adosan tres galerías. Al ser una mezquita de barrio para oraciones diarias, fue construida y decorada sin excesivos adornos ornamentales. Posiblemente, su única decoración sean las puertas y ventanas, realzadas con tallas de madera de gran calidad. Las ventanas están adornadas con celosías de ganj que forman motivos polilobulados. La pared sur, donde se encuentra el mihrab, orienta a los fieles hacia La Meca. La base cuadrada de la mezquita está cubierta por una cúpula hemisférica blanca. La sala de oración mide 6,33 x 6,35 metros. Sus paredes están recubiertas con estuco ganj de color blanco. En tres de sus lados hay aivanes sostenidos por columnas de madera.
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